Buen Jesús, treinta y tres años viviste
en el mundo ruin de los humanos
y a cambio de tus hechos sobrehumanos
las más viles injurias recibiste.

Publicado en Poesía

¡El difícil oficio de ser hombre!
no menos duro que el de ser mujer.
Si el femenino amar es laborioso
igual clavar (?) gozosamente bien.

Publicado en Poesía

¡Todo un Dios dentro de mí!
¿Cómo vinisteis, Señor,
si tanta gloria y honor
yo jamás los merecí?

Publicado en Sonetos

Grisácea era la tarde

y en el corazón llovían

mil cifras de calendario

de ya pretéritas citas.

 

Era, sí, muy gris la tarde

mientras se desvanecía.

¡Me fue más clara la noche

que esas horas vespertinas

que poblaban de fantasmas

mis interiores marismas!

 

¡Oh tarde sin osamenta

como una semana fría

que no tuviera domingo

ni amaneceres, ni vida.

 

Tarde vacía de pájaros,

cielo de muertas neblinas.

¡Qué larga, larga la tarde

en el tiempo detenida!

 

Solo con mi soledad

sin hacernos compañía.

Las campanas remachaban

silencios cuando tañían.

 

¡Esa tarde... esos meses,

esas lunas... esos días,

en que tú tan sólo eras

alguien en la lejanía!

 

Llégate noche que borras

con sombras de tinta china

los contornos y distancias

y huellas de los estigmas!

 

Hasta el tiempo nos parece

que como un niño dormita.

Noche, mejor no alborees

¿para qué, un mediodía?

 

En la noche todo es uno,

el mundo, a una palpita.

En la noche, sí, yo siento

que me miran tus pupilas.

 

Yo siento en lo oscuro, sí,

muy cerca tu voz amiga.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

Publicado en Poesía

L'Anita Reixach de Viñas

 

–mentre el greu President (*) rau a la Xina–

porta un model xinès aquesta nit;

amb un pay-pay formós es venta el pit

emocionat, com fent brisa marina.

 

(Si en Felip consultés a aquesta “xina”

els seus feixucs problemes i neguit,

segur que trobaria tot seguit

solució per a tots, ben cristal·lina!)

 

En Ramón, pàl·lid, i la Feli bruna,

per sempre s'han trobat units, tot d'una.

Quan l'espasa al pastis –con una gesta–,

 

en Joan, sogres, amics, tots els germans

els desitgen tot bé picant de mans.

... Sobre la verda gespa, Pau i Festa!!

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

 

(*) Felipe González

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¡Todo un Dios dentro de mí!
¿Por qué vinisteis, Señor,
si tanta gloria y honor
yo jamás los merecí!

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Soneto -mitad recuerdo, mitad carta- con estrambote, para enviar a Alberto Jiménez Ojea a Eckersbach

Alberto, ¡buen Jiménez que me Ojea

siempre con amistad y gran aprecio!

Te enfada el ver mi vano menosprecio

a la salud que tanto me cojea.

 

Fiel roedor de mi conciencia fea

ante tantos consejos que desprecio

sin nada agradecer el alto precio

que me otorgáis aunque no lo crea.

 

Estás en Alemania entre las brumas

mientras viajo. Noto el gran vacío

que con tu cuido, angélico, me abrumas.

 

Andante caballero del Señor:

el mensaje de Cristo –que es el mío–

¡predica por el mundo sin temor!

 

Y cada vez más lejos de ti mismo

(aunque amar te dejes) con vigor,

te logras crecer en altruismo.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

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Bien asentadas tierras sobre rocas;
buen aguante al temblar de los cipreses.
Ciudad-navío con sus cien banpreses
para el vaivén de teresianas tocas,

Publicado en Sonetos

Director Espiritual del Colegio Mayor de Santiago para vocaciones tardías. 3 de diciembre de 1948, festividad de San Francisco Javier. (Este soneto acompañó el obsequio de su carabela).


Alvarez de Toledo: Almirante
de una escuadra de treinta y tres navíos
que vienen al combate algo tardíos
pero de lucha el ánimo anhelante.

Publicado en Sonetos

Señor, porque te amo, no te temo.

Y por saberte a Ti mi defensor

tampoco temo al mundo ni al dolor

ni al que me venga a atacar blasfemo

 

aunque me sienta solo en un eremo

pues no es así, que siempre estás, Señor,

muy cerca en el desierto atronador

al igual que en los mares mientras remo.

 

No te temo, Señor, porque te amo

ni temo a nadie porque en Ti confío

ni a ninguna traición, porque te llamo

 

y sé que estás, pues nunca te alejaste.

No te temo, Señor, porque eres mío

y sé que para esto me creaste.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

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