Alfredo Rubio de Castarlenas

Todos sabemos que el principal y nuevo mandamiento de Jesús para la nueva ley es que «nos amemos». Pero en cierta manera esto ya lo decían también los judíos de la vieja ley: «ama al prójimo como a ti mismo». Sin embargo, todos somos conscientes de que el mandamiento de Jesús ha de encerrar algo verdaderamente nuevo. ¿Qué es?

Pues sí; lo que hay de novedad en él es algo tan grande que constituye, podríamos decir, una auténtica revolución copérnica respecto a aquel mandamiento de los judíos.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

Querría, ya desde el comienzo de mi ponencia, puntualizar claramente que milagro moral es milagro «en sentido estricto». Como iré señalando e insistiendo, milagro moral es un hecho sensible extraordinario, que tiene una verificación histórica o al menos biográfica y, que trasciende las normas de conducta del ser dotado de inteligencia y de libertad. El hecho del milagro moral está por encima del poder de cualquier sujeto; sólo Dios –que bien puede servirse de las causas segundas– está en posesión del poder para realizar milagros, ya se trate de milagros físicos, ya morales. Tiene significado religioso, carácter de signo, al igual que el milagro físico.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

Hasta la fecha, han sido los turistas los que han logrado que fuera dirigido hacia ellos el mayor esfuerzo pastoral. Es el trabajador inmigrado, cercano a nosotros durante un mayor número de días, el que es más merecedor de nuestros desvelos y el que puede y debe dar los mejores frutos.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

Los Evangelios nos presentan un Jesús que permanece célibe, todo Él volcado a la predicación de la Buena Nueva de que Dios es Padre, nos ama, nos perdona y nos espera. Dedicado por entero a llamar a todos al Reino de Dios que Él viene a establecer ya en medio de este mundo, en medio y dentro de nosotros, como recibidor-antesala del Reino Eterno en los Cielos.

Publicado en Artículos

Águeda:

su figura, su sonrisa, su alegría

son... como una buganvilla más

de estos jardines de la Punta.

Todas las demás flores al llegar el mes de julio

se preguntan en familia

¿cómo este verano aún no ha llegado

la primavera de Extremadura?

Pero al fin, Águeda, ya está aquí.

Vino como siempre a la sombra de Juan.

Y este Agosto florece

el preparador del Ágape de la Caridad

con ya treinta años de matrimonio

que las buganvillas, cuanto más añosas,

más jóvenes y más coloreadas guirnaldas extienden

para cubrir los blancos muros de la vida.

¿Qué sería de esta Ermita de San José y Santa Rita

sin su más preciada buganvilla?

Sus hijos y todos le deseamos

–camino de sus bodas de oro–

que cada verano llene

de sol y lila, bandera de acogida,

nuestra convivencia

eremítica

junto a este mar tan azul

que le va devolviendo con sus olas

sonrisa por sonrisa.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

Publicado en Poesía

Paco Núñez, embajador de Dios

en medio de los hombres cotidianos.

No tienes tiempo para asuntos vanos

¡Siempre de tus ovejas vas en pos!

 

Dios y tú, al unísono los dos,

corre y corre por esos campos llanos

convocando a la gente con las manos

¡con el alma! y los dos, a una voz.

 

No te detengas ¡sigue sin cansarte!

cada vez más veloz y más ligero.

¡Llegar al Cielo es el supremo arte!

 

El Cristo apocalíptico te llama.

Llegarás desangrado y roto, pero

de alta Caridad, hecho una llama.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

 

Publicado en Poesía

De cómo la Fe se torna Caridad


¿Pero no sabes tú que la razón
tan sólo sirve para aupar la duda;
que m·s es sinrazón que queda muda
si osas pedirle alguna afirmación?

Publicado en Sonetos

Con estrambote de persistente rima.


Parece que las cosas y la gente
se remansan llegando Navidad.
Una pequeña luz de Caridad
nos titila en el fondo suavemente.

Publicado en Sonetos