Sonetos

¡Todo un Dios dentro de mí!
¿Cómo vinisteis, Señor,
si tanta gloria y honor
yo jamás los merecí?

L'Anita Reixach de Viñas

 

–mentre el greu President (*) rau a la Xina–

porta un model xinès aquesta nit;

amb un pay-pay formós es venta el pit

emocionat, com fent brisa marina.

 

(Si en Felip consultés a aquesta “xina”

els seus feixucs problemes i neguit,

segur que trobaria tot seguit

solució per a tots, ben cristal·lina!)

 

En Ramón, pàl·lid, i la Feli bruna,

per sempre s'han trobat units, tot d'una.

Quan l'espasa al pastis –con una gesta–,

 

en Joan, sogres, amics, tots els germans

els desitgen tot bé picant de mans.

... Sobre la verda gespa, Pau i Festa!!

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

 

(*) Felipe González

Sonet amb motiu dels Col·loquis a Sant Josep del Molí sobre Camp i Ciutat en ple novembre-85

 

Malgrat el fred, la pluja y la foscor

tots hem vingut joiosos fins aquí

per estar junts tres dies al Molí

unint Ciutat i Terra sense por,

 

puix existir, ací o allà, és do

tan gran que mai podrem prou agrair.

El maco en l’existència es fer camí

i ser, cantant el viure, trobador.

 

Ai d’aquells que en tot lloc són rondinaires!

Del món, sols saben ser escombriaires;

no logren contemplar ni flors ni estels,

 

ni un carrer transformat amb llum de Lluna,

ni uns ulls de nen, que arreu, guaiten tot d'una

preguntant per la Terra i tots els Cels!

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

¡Todo un Dios dentro de mí!
¿Por qué vinisteis, Señor,
si tanta gloria y honor
yo jamás los merecí!

Soneto -mitad recuerdo, mitad carta- con estrambote, para enviar a Alberto Jiménez Ojea a Eckersbach

Alberto, ¡buen Jiménez que me Ojea

siempre con amistad y gran aprecio!

Te enfada el ver mi vano menosprecio

a la salud que tanto me cojea.

 

Fiel roedor de mi conciencia fea

ante tantos consejos que desprecio

sin nada agradecer el alto precio

que me otorgáis aunque no lo crea.

 

Estás en Alemania entre las brumas

mientras viajo. Noto el gran vacío

que con tu cuido, angélico, me abrumas.

 

Andante caballero del Señor:

el mensaje de Cristo –que es el mío–

¡predica por el mundo sin temor!

 

Y cada vez más lejos de ti mismo

(aunque amar te dejes) con vigor,

te logras crecer en altruismo.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

Bien asentadas tierras sobre rocas;
buen aguante al temblar de los cipreses.
Ciudad-navío con sus cien banpreses
para el vaivén de teresianas tocas,

Social button for Joomla

Director Espiritual del Colegio Mayor de Santiago para vocaciones tardías. 3 de diciembre de 1948, festividad de San Francisco Javier. (Este soneto acompañó el obsequio de su carabela).


Alvarez de Toledo: Almirante
de una escuadra de treinta y tres navíos
que vienen al combate algo tardíos
pero de lucha el ánimo anhelante.

Señor, porque te amo, no te temo.

Y por saberte a Ti mi defensor

tampoco temo al mundo ni al dolor

ni al que me venga a atacar blasfemo

 

aunque me sienta solo en un eremo

pues no es así, que siempre estás, Señor,

muy cerca en el desierto atronador

al igual que en los mares mientras remo.

 

No te temo, Señor, porque te amo

ni temo a nadie porque en Ti confío

ni a ninguna traición, porque te llamo

 

y sé que estás, pues nunca te alejaste.

No te temo, Señor, porque eres mío

y sé que para esto me creaste.

 

Alfredo Rubio de Castarlenas

¡Oh, Cristo ensangrentado y dolorido!
Con tus brazos en cruz sobre el Madero
pretendes abarcar al mundo entero
en abrazo de Amor incomprendido.

«... sin determinarse por afección
alguna que desordenada sea.»


¡Celeste inspiración de San Ignacio
al escribir los Santos Ejercicios,
que dan al alma tantos beneficios
tornando fiel al hombre más reacio!