IMG 7378 redDesde la Universitas Albertiana nos hemos adherido a la iniciativa «Marató de Silenci» http://maratodesilenci.paisconscient.cat

Creemos que los momentos actuales piden serenidad y cierta perspectiva como sociedad que nos permita avanzar hacia el bien de todos.

Desde el convencimiento de que, por el hecho de cultivar la soledad y el silencio, el ser humano se relaciona con la realidad desde la humildad de aceptarse tal como es y a la vez aceptar las circunstancias que han posibilitado su existencia.

Creemos que el silencio es una herramienta que nos lleva a transformar nuestras relaciones y a crear vínculos que favorezcan la propia aceptación y la del entorno.

Desde la Universitas Albertiana damos apoyo a la iniciativa, conscientes de la importancia que tiene para ofrecer una vía de resolución buscando la buena convivencia que todos deseamos.

Publicado en Buenas Noticias

Elisabet Juanola Soria

EDITORIAL--AGOSTred

Las formas de organización de los equipos de trabajo han ido cambiando con los momentos históricos, esto es muy evidente, por ejemplo, con respecto a lo que acontece en nuestros días en comunicación y en movilidad. Todos sabemos que hace cincuenta, incluso veinte años, era impensable andar con un dispositivo en el bolsillo que nos conectara literalmente con el planeta; así como era impensable el intercambio migratorio y cultural que la humanidad vive. Actualmente, es un hecho que, para una gran parte de la humanidad, olvidar, perder o estropeársele el teléfono móvil es un desastre. Vivimos estamos viviendo en el presente- un positivo cataclismo comunicacional que permite cotidianamente gran simultaneidad e instantaneidad con muchas personas. Nuestros aparatos móviles nos abastecen de todo tipo de información: si va a llover, a qué distancia estamos de nuestra cita y cómo llegar a ella, noticias a la carta, mensajería…  Todo ello hace también más evidente que nunca, que somos dependientes unos de otros. 

Publicado en Editorial

391229 316940281735603 685223776 nJavier Bustamante, poeta

Cuando nos abrimos verdaderamente al silencio comenzamos a percibir que realmente somos una unidad. Estamos conformados por una cantidad de materia perfectamente organizada, delimitada y orgánicamente funcional. La cual es animada por reacciones electroquímicas que obedecen a cierta información que emiten centros neuronales... Y todo esto avanzando en el tiempo, irrumpiendo en aquello que llamamos duración.

Somos seres inscritos en el espacio y en el tiempo. Sujetos a unos límites de volumen y peso que alcanzarán una duración limitada. La conciencia de estas coordenadas vitales nos abren a la percepción de una tercera fuerza o ímpetu, la de la trascendencia. Los seres humanos, conscientes de nuestros límites, vamos más allá de ellos y percibimos que podemos desplazarnos y dejar huella. Huella que muchas veces perdura más que nuestra existencia o que es capaz de llegar más lejos que nosotros en el espacio.

Publicado en Artículos

sam 1398redLos seres humanos, como todos los entes vivos, no somos impermeables. Somos resonadores de aquello que nos rodea y, a su vez, ejercemos también influencia en nuestro entorno. Estamos íntimamente conectados formando unidad. De esto no siempre somos conscientes y nos conducimos como si fuéramos individualidades cerradas que se relacionan con mayor o menor profundidad, con el riesgo de acentuar esta característica hasta convertirla en individualismo.

Publicado en Artículos

2017 10 Octubre redElisabet Juanola Soria

«La mayoría de las personas desean en lo más profundo de su ser, la paz», así empieza la Carta de la Paz dirigida a la ONU que la Universitas Albertiana promueve desde 1993. Esta afirmación nos invita a sincerar si somos parte de esta “mayoría” o no. Cuando el día a día se ve tranquilo, puede ser que demos por supuesto este anhelo, pero cuando no es así se ve más claro que hay personas que no la quieren y ojalá no seamos una de ellas. El mundo en el que vivimos está lleno de conflictos, a pequeña y gran escala.

Con todo, de los deseos a los hechos hay una distancia, es decir, querer la paz, no implica siempre destinar esfuerzos a cultivarla, menos todavía si la vida aparentemente funciona bien. Pero cuando no todo pinta bonito, aún siendo una prioridad, puede sorprendernos tan improvisadamente que incluso los más pacíficos pueden caer en el juego de la violencia. La construcción de la paz es un trabajo muy delicado, requiere estar siempre alerta, especialmente cuando hay crispación, estamos en peligro, o nos vemos atacados. En estos casos es más fácil actuar irresponsablemente o buscar respuestas inmediatistas cayendo en la trampa de la urgencia.

Publicado en Editorial