Tú siempre en el mar, en el mar.
Sólo los duros bloques
de piedra de los muelles
donde se acarician los barcos,
donde se asientan las gigantes grúas.

Publicado en Poesía

Alfredo Rubio de Castarlenas

El pico del Everest apenas tiene secretos por difícil que sea de alcanzar. Sabemos de sus rocas, de sus hielos, sus glaciares. Quizás en las laderas, alguna Edelweiss. No hay animales. Ni el Yeti. ¡Quién resiste tanto frío y tanta altura!

En cambio... ¡el mar...! Nadie ha recorrido todas sus simas, más profundas aún que el alto Himalaya.
¿Qué monstruos marinos habitan estas temibles hondonadas, con el Océano sostenido en sus lomos? Conocemos sólo unos pocos; y algunos de ellos fabrican y emiten luz para que sus ojos puedan ver en esas negruras a las que no alcanza el sol. ¡Sí; qué misterio es el mar! Ya lo decían los antiguos y Ulises sabía de ello. La Atlántida y su cantor Verdaguer, también.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

El mar azul con espumas blancas, bajo un cielo azul... Esta es la imagen maravillosa que sentimos cuando, nostálgicos, queremos soñar con el mar. Invita a la evasión; a gozar de una belleza decantada, casi abstracta. Lugar misterioso de mitologías poéticas. Incitador a la aventura; a desear las otras orillas desconocidas mucho más allá de todo horizonte. Nos parece que el mar debe ser un lugar privilegiado para lograr la anhelada lejanía de la tierra y sus tumultos; y hallar mejor, en cambio, la cercanía de las personas que comparten una ruta, una vocación, un destino.

Publicado en Artículos