Alfredo Rubio de Castarlenas

Mayo es el mes del trabajo y con esa fiesta del día primero dedicado a él.

El trabajo ha tenido desde siglos, junto a algunos elogios, «mala prensa» en general: es una carga, una maldición, cosa de esclavos o de gente poco cultivada. En el mejor de los casos un deber del hombre que hay que cumplir. Para ejercitar el cuerpo las clases elevadas hacían deportes, torneos... Ya en la antigua Grecia, los libres, Olimpiadas.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

He estado hace pocos días en Almería, la del Índalo (este símbolo bellamente esquemático de un hombre sosteniendo el Sol), en un Congreso que tenía por objeto tomar posiciones humanizantes frente a los nuevos horizontes del turismo. De entre los varios aspectos propuestos, unas ponencias trataban de la recién bautizada «civilización del ocio». Ocio que nos adviene por la reducción del trabajo debido a la robotización y a la informática. Ocio lleno de repercusiones en el modo, tiempos y frecuencias de este moderno fenómeno del turistear masivo.

Publicado en Artículos

Alfredo Rubio de Castarlenas

Desde pequeños nos han enseñado esta palabra como algo sacrosanto, algo esencial para el hombre.

Filológicamente, trabajar quiere decir aplicarse en la ejecución de una cosa para conseguir algo. Ocuparse en un ejercicio o ministerio como función propia o como medio de ganarse la vida.

Al estudiar historia vemos que el concepto y las maneras de trabajar ha tenido una larga evolución y se a realizado de muchas maneras.

Publicado en Artículos