El vínculo de la paz

P1010074redLa ruta de la paz que Fem Camí hemos pensado para este curso, ha iniciado ya sus recorridos. El 21 de octubre se realizó el primero transitando por lugares donde tuvo lugar la Batalla del Ebro. El inicio y final fue Gandesa, un lugar referente también para la Universitas Albertiana, ya que el 9 de agosto de 1973, Alfredo Rubio, José Luis Socias y Taboada, en el Hotel Terra Alta (Avda. Aragó, 8) fueron participantes y testigos del embrión de la Universitas Albertiana –Interdisciplinar- Estudios Generales de Gandesa. Por esta razón y por la coincidencia de espacios con la ruta que nos disponíamos a acometer, el punto de salida y encuentro fue este lugar revelador.

La emotividad y dureza del recorrido por la Serra de Pàndolstestigo ahora mudo de los terribles y vertiginosos sucesos militares de 1938, el paseo entre trincheras y lugares de refugio, todo el extenso campo santo sembrado de combatientes y de cadáveres…, tiene su punto de culminación con la llegada a la cota 705 donde actualmente se alza el Monumento a la Paz en recuerdo de los combatientes de ambos ejércitos. Esta cota, desde la que se domina todo el entorno, abre también a una nueva mirada pacificadora de caminos que coexiste y se expande desde este cielo con toda su amplitud. En esta atalaya tuvimos un regalo brillante, venido de la revelación de Leticia Soberon, que aunó y vinculó los propósitos de esta peregrinación de forma radiante. Su mensaje desde allí se expande y os lo queremos compartir brevemente.

Alfredo descubre la paz al ver que era la guerra que el mismo vivió a los 17 años incorporándose por obligación al frente como asistente del capitán. De esa experiencia surge el compromiso para trabajar por la paz como fruto de la misma historia, y el posible itinerario para conseguirla. Nosotros podemos cambiar la historia dependiendo del lado en que nos coloquemos. Es aquí donde surgen las preguntas: ¿A qué voy a dar continuidad con mi vida? ¿Qué hilos voy a seguir? ¿Dónde pondré mis fuerzas? ¿Qué quiero hacer? De la opción que hagamos puede surgir una paz buscada y cultivada: ¿Qué historia vas a hacer presente? Nadie tiene culpa del pasado porque no existía. No podemos reformar el pasado pero podemos ser amigos en el presente y tenemos posibilidades de transformarlo.

La concreción de esta idea lleva a Alfredo a ir a las fuentes y a crear una institución de un saber para aprender a amar: “Amaos como Dios os ama, yo (Jesús) os he amado como Él lo hace. La medida es como Dios ama y Yo os lo enseño”. Este es el punto de partida que Alfredo proyecta desde Gandesa: hay que profundizar en el amor de Dios, hay que crear una pedagogía del amor viviéndola y transmitiéndola, amando y dejándose amar, sabiendo qué es el amor, cómo debo amar y a quién debo amar... La Albertiana ha de ser un espacio luminoso donde personas que han decidido abrirse al amor de Dios, maduran como amar en nombre de Dios. La Albertiana está donde ese amar como Dios está presente, trabajando en red como personas que se aman, siendo causa del amor de Dios.

Sin duda fue un día extraordinario en el que, como buscamos en nuestras salidas, se experimenta la belleza exterior y la interior. Donde el encuentro, la compañía, el intercambio, el testimonio…, también se convierten en el camino por el que andamos, superando las dificultades, llenando nuestra mochilas de vida, orientados hacia nuevos horizontes, solidarios y pacificadores en el camino de la existencia. Ya sabes que puedes sincronizarte a nuestra marcha aventurera, es un esfuerzo gratificante que congrega y crea fraternidad, que favorece el bienestar y la superación… La próxima, por el pueblo natal de otro gran trabajador de la paz, Pere Casaldàliga. Apunta, 10 de marzo de 2019 Fem Camí a Balsareny.

Josep Alegre

 

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